El objetivo es ganar en primera vuelta”: María del Rosario Guerra (El Espectador)

La precandidata presidencial del Centro Democrático cree que lo ideal para escoger al candidato único a la Presidencia 2018 es una consulta interna entre los militantes del partido, y asegura que en septiembre serán primeros en las encuestas.

Su candidatura se da cuando Óscar Iván Zuluaga aplaza la suya, ¿usted es una especie de plan B?

El 5 de mayo el presidente Uribe me invitó a que fuese parte de los precandidatos presidenciales y, después de hacer una reflexión, le acepté porque he este estado desde el día cero en este proyecto político. Quién más que nosotros para poder continuar con este trabajo de fortalecimiento del Centro Democrático junto a las bases del partido. Ahora, Óscar Iván es un candidato maravilloso que en cualquier momento puede volver. Me voy hasta el final, y si no soy la escogida apoyaré a quien se escoja, porque el objetivo es poder ganar en primera vuelta.

¿Cómo cree que se debe escoger ese candidato del uribismo?

Lo ideal sería con una consulta interna entre los grupos de militantes del partido, que podamos consultarlos y que voten por quien quieran ellos. Si esta circunstancia no se da, está lo de la consulta abierta, pero a mí no me gusta porque ya tuvimos la experiencia hace unos años con Andrés Felipe Arias, cuando se metieron otros partidos y afectaron el resultado. Y está la posibilidad de que haya consenso entre los precandidatos, con el aval del ex presidente Uribe. No podemos desconocer que hoy el 14 % de los colombianos dicen que votarían por quien él diga y todavía en la mente de muchos pesa ese error tan grande que se cometió y el abuso de la buena fe cuando apoyamos a Juan Manuel Santos.

¿No cree que cuando la gente dice que votaría por el candidato que diga Uribe se puede estar enviando el mensaje de que ustedes son algo así como sus títeres?

No, nosotros somos un partido que tiene unos principios sólidos y somos cinco grandes políticos que estamos haciendo una propuesta programática. ¿Cómo desaprovechar la experiencia de un hombre que no sólo estuvo ocho años en la Presidencia, sino que ha demostrado tener un compromiso y un manejo de los temas del país gigantesco? Yo, al menos, de ser la candidata, aprovecharé sus consejos y opiniones, así como los de otras personas en el partido que se han recorrido este país y lo han estudiado a fondo.

¿No le preocupa que ustedes, los candidatos del uribismo, no despeguen en las encuestas?

No me preocupa. Inicié campaña hace apenas tres meses, estoy recorriendo el país, visitando todo, aquellos departamentos de base uribista y hasta ahora voy a arrancar en las grandes ciudades. La consigna nuestra es trabajar, trabajar, trabajar; presentar nuestras propuestas. Estoy convencida que para septiembre los candidatos nuestros van a tener un apoyo total. Hay que tener en cuenta que somos cinco precandidatos y cuando haya uno solo, y todos estemos trabajando para él, ese día vamos a tener una verdadera solidez. Sabemos que nada nos lo van a regalar, tenemos un partido sólido y con un gran líder. El triunfo se logra con trabajo digno y serio.

¿Existe la posibilidad de que en caso de que ningún candidato despegue se busque una alianza, por ejemplo, con Germán Vargas Lleras?

Tenga la seguridad de que nosotros vamos con candidato presidencial propio y si se ha pensado en alianzas es con quienes apoyaron el No en el plebiscito, como el expresidente Pastrana, Marta Lucía Ramírez, Alejandro Ordóñez o Jaime Castro. Estamos seguros de que tenemos toda la fuerza para ganar. Y si por cualquier circunstancia eso no se da, ya miraremos.

¿Luis Alfredo Ramos cabe ahí?

Es un hombre valioso que ha demostrado ser un buen ejecutor. El presidente Uribe lo invitó a este proyecto político, nos acompañó, su hijo es compañero de bancada y sólo esperamos que una vez decida entrar a la arena política considere estar por el Centro Democrático.

Existen versiones de diferencias internas y se han escuchado cuestionamientos, por ejemplo, contra Iván Duque, ¿es cierto?

Iván Duque es una persona con todas las cualidades para llegar a la primera magistratura del Estado, como todos los demás candidatos. Por encima de todos nosotros está el objetivo de proyecto político del Centro Democrático de ganar la Presidencia, y aquí lo que tenemos es que identificarnos y comprometernos con los pilares del partido, siendo el más fundamental la defensa de la institucionalidad y democracia colombiana, que hoy está en riesgo. Es lógico que, como en todo partido político, las bases sean afectas a uno u otro candidato, pero lo importante no es destruir, sino construir para alcanzar la meta: ganar la Presidencia en 2018.

¿Usted es de las que cree que hay que hacer trizas el Acuerdo de Paz?

Ni trizas ni aplausos. Lo que he dicho es que respetaré el proceso de entrega de armas y de reincorporación a la vida civil de los guerrilleros. Y haré unos cambios fundamentales: propondré un acto legislativo para sacar de la Constitución el Acuerdo, que ha sido la mayor aberración. También pienso que no puede ser que la plata maldita del narcotráfico no se entregue, vaya a servir para hacer política y fuera de eso vaya a ser conexo al delito político. Tampoco puede ser que los cabecillas de las Farc no paguen un solo día de cárcel. Nosotros propusimos que cumplan su pena en colonias agrícolas, pero tiene que haber privación de la libertad. Ese es un mensaje nefasto a la sociedad.

Pero el Acuerdo contempla penas de entre cinco y ocho años…

Los cabecillas no van a pagar un solo día de cárcel. Hay variaciones y si dicen toda la verdad los van a condenar, pero no van a ir a la cárcel. La pena no va a ser efectiva. A la cárcel irán sólo aquellos que no digan la verdad.

¿Hay entonces un engaño en todo lo que se dice?

Por supuesto, por eso es que nosotros hablamos de impunidad. No es sólo la condena, sino que se haga efectiva y no se va a cumplir. Y súmele que los cabecillas hasta van poder ir al Congreso.

¿La paz va a ser irremediablemente el eje del debate electoral de 2018?

El debate electoral va a tener cinco grandes ejes: la situación económica del país, que hoy está en cuidados intensivos; la seguridad, urbana y rural, que se ha deteriorado; la corrupción, de la que están hastiados los colombianos; la salud, en su calidad y acceso, y, por supuesto, el tema de la paz en su implementación y por si cumplen o no las Farc. A la ciudadanía le va a doler ver a sus cabecillas paseándose por el país como si no hubieran hecho nada malo, beneficiándose del Estado, mientras la gente trabaja duro y la lucha día a día para conseguir su sustento.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *